Inicio TemasRegiones La crisis de gobernabilidad en Cartagena

La crisis de gobernabilidad en Cartagena

Escrito por Armando José Mercado
Dionisio Vélez

Dionisio Vélez

Armando Jose Mercado¡Ocho alcaldes en diez años! La suspensión del último de ellos -Manolo Duque- es apenas otro síntoma de un problema profundo de corrupción y deterioro en la  calidad de vida que a su vez retroalimenta la inestabilidad política.  

Armando Mercado Vega*

Breve tipología de las crisis políticas

Existen distintos tipos de crisis políticas. Están:

  • Las crisis de representatividad, caracterizadas porque una parte importante de la sociedad no se siente representada por el gobierno, ya sea por motivos étnicos, lingüísticos, religiosos o ideológicos;
  • Las crisis de legitimidad en las cuales, ya sea por escándalos de corrupción o por ineficiencia en la provisión de bienes públicos, los gobernantes pierden de manera abrupta o paulatina el respaldo popular, y
  • Las crisis de gobernabilidad, en las cuales las autoridades –por factores internos o externos– no pueden gobernar o enfrentan obstáculos para hacerlo. En estos casos las políticas públicas de la administración quedan a la deriva.

Estas crisis pueden presentarse de manera conjunta o separada. Cuando convergen todos los tipos de crisis hay una crisis sistémica, que es una situación propia de las revoluciones o colapsos estatales. En ocasiones unas crisis son el resultado de otras. Por ejemplo, en una crisis de representatividad la población que no se siente representada podría ser tan grande que el gobierno carecería de apoyo popular suficiente, lo cual resultaría en una crisis de legitimidad. Además, si los grupos inconformes lograran bloquear o derrocar al gobierno habría una crisis de gobernabilidad producto del vacío de poder.

No obstante, en este caso el tema central es la crisis de gobernabilidad que sufre Cartagena desde hace aproximadamente diez años. Esta crisis es consecuencia de los encargos, designaciones, destituciones y elecciones de los ocho alcaldes que han pasado por la ciudad en este período de tiempo.

Alcalde de Cartagena, Manolo Duque.
Exalcalde de Cartagena, Campo Elías Terán.
Foto: Wikimedia Commons

Inventario de alcaldes: entre elecciones y suspensiones

Desde 2008 hasta ahora Cartagena ha tenido como alcaldes a:

  • Judith Pinedo Flórez, elegida para el período 2008-2011;
  • Campo Elías Terán, electo para el período 2012 -2015. Solo gobernó los primeros meses porque un cáncer de pulmón lo apartó de cargo; murió el 22 de abril de 2013;
  • Felipe Merlano –exsecretario de Hacienda de la administración de Campo Elías Terán– se encargó de la ciudad en varias ocasiones por orden de Terán;
  • Óscar Brieva, también exsecretario de Hacienda de la administración de Terán y alcalde encargado de la ciudad;
  • Bruce Mac Master Rojas, nombrado por el presidente Santos como alcalde encargado de Cartagena ante la ausencia temporal de Campo Elías Terán. Mac Master era el director del Departamento para la Prosperidad Social (DPS). Para esta época la Contraloría ordenó la suspensión provisional de Campo Elías debido a una investigación por detrimento patrimonial en los contratos de aseo de las instituciones educativas de la ciudad;
Crisis como esta provocan incertidumbre y falta de claridad para sacar adelante los planes prioritarios de la ciudad.
  • Carlos Otero Gerdts, elegido por Santos de la terna enviada por el partido Alianza Social Independiente (ASI), con el que Terán había llegado a la Alcaldía. Fue alcalde encargado entre noviembre de 2012 y julio de 2013;
  • Dionisio Vélez, elegido alcalde el 14 de julio de 2013 en unas elecciones donde  la abstención fue del 70 por ciento;
  • Manuel Vicente Duque, elegido alcalde el 25 de octubre de 2016. El 17 de mayo de 2017 la Procuraduría ordenó su suspensión por tres meses como medida cautelar mientras eran investigadas las irregularidades en el seguimiento y control a las construcciones urbanas de la ciudad. Esta investigación resultó principalmente del colapso del edificio Portales de Blas de Lezo II –que dejó 21 muertos– y de la construcción de 55 obras ilegales.
  • Sergio Londoño Zurek, nombrado por el presidente como alcalde encargado de la ciudad el 23 de mayo de 2017
  • Manolo Duque de nuevo, después de que un fallo del Consejo Superior de la Judicatura Seccional Bolívar ordenara el reintegro del alcalde el 12 de junio de este año. La Procuraduría apeló la decisión ante la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura y el 24 de julio esta la declaró improcedente y revocó la tutela radicada por el alcalde para volver al cargo.
  • Sergio Londoño Zurek designado nuevamente por el presidente Santos alcalde encargado el 29 de julio.
Alcalde de Cartagena, Manolo Duque.
Alcalde de Cartagena, Manolo Duque.
Foto: Dadis Cartagena

El poder en la sombra

Campo Elías Terán fue el alcalde con más votos en la historia de la ciudad. A esto se suma que era afrodescendiente, de origen humilde y con un estilo informal que venía desde su época como locutor radial y comentarista deportivo. Lo idealizaron como el alcalde del pueblo en una ciudad donde el 70 por ciento de la población se identifica como afrodescendiente. A pesar de eso, su administración se encargó de defender los intereses de una de las familias políticas más importantes de Sucre y Bolívar: los García.

Cuando convergen todos los tipos de crisis hay una crisis sistémica, que es una situación propia de las revoluciones.

El líder del clan en Bolívar es Juan José García, condenado por peculado y apropiación ilegal de recursos. Tras su inhabilitación para ocupar cargos públicos su caudal electoral lo heredó su esposa, Piedad Zuccardi. Después de la destitución de la senadora Zuccardi por parapolítica este caudal quedó en manos de su hijo y actual senador, Andrés Felipe García Zuccardi.

La administración de Dionisio Vélez también representó los intereses de otra élite caribeña: los Char de Barranquilla. Los críticos del alcalde señalaban que los contratos para realizar las obras públicas en la ciudad eran otorgados a las empresas de ingenieros barranquilleros cercanos a la familia Char, que apoyó públicamente la candidatura de Vélez. Dichas obras se habrían financiado con el polémico cupo de endeudamiento de 250 mil millones que el alcalde solicitó al Concejo de la ciudad, el cual la Fiscalía y la Contraloría han comenzado a investigar.

La alcaldía de Manolo Duque tampoco ha sido ajena al fenómeno de los clanes que se apropian de los recursos de la ciudad. Dicen que quien respalda al alcalde es su primo hermano José Julián Vásquez –conocido como el “rey de las licitaciones”–, quien financió parte de su campaña. José Julián es cercano a los Gnecco del Cesar, donde fue asesor jurídico y de contratación en la gobernación. Los Gnecco han sido señalados por algunos jefes paramilitares de ser promotores del paramilitarismo en el Cesar.

Y la ciudad que espere

Según el último informe de Calidad de Vida de Cartagena Cómo Vamos (CCV) la pobreza extrema y la pobreza monetaria aumentaron en 2016. Igualmente, la Red Colombiana de Ciudades Cómo Vamos en su Encuesta de Percepción Ciudadana Comparada (EPCC) de 2016 reveló que solo el 34 por ciento de los ciudadanos consideraban que todo iba por buen camino en la ciudad.

En la Encuesta de Percepción Ciudadana de CCV, el suspendido alcalde Duque tiene un 30 por ciento de imagen favorable y el Concejo Distrital un 31 por ciento. Además, en las últimas semanas se conoció gracias a un informe de la Contraloría que los peajes internos de la ciudad operan y obtienen ganancias con contratos vencidos, lo que podría provocar un detrimento patrimonial importante para la ciudad.

Podría seguirse alargando la lista de hechos que afectan la calidad de vida y la percepción que tienen los cartageneros de su gobierno, hechos que son producto de una crisis de gobernabilidad que ya lleva una década.

Crisis como esta provocan incertidumbre y falta de claridad para sacar adelante los planes prioritarios de la ciudad, como:

  • El nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT);
  • El Plan Especial de Manejo de Protección del Centro Histórico (PEMP);
  • El Plan Maestro de Drenajes Pluviales;
  • El Plan Maestro para la implementación del Plan 4C (Cartagena Competitiva y Compatible con el Clima);
  • El Plan Maestro de Movilidad;
  • El traslado del Mercado de Basurto, y
  • La construcción de la nueva central de abastos, entre otros.

Las crisis pueden convertirse en coyunturas que favorecen el cambio. Este cambio en la ciudad podría ocurrir de dos maneras:

  1. Que una élite más progresista sustituya a las élites extractivas que han gobernado la ciudad en las últimas décadas o
  2. Que como sociedad civil organizada (ONG, academia, gremios, líderes cívicos, etc.) nos manifestemos masivamente de tal manera que en las próximas elecciones elijamos nuevos y mejores políticos o que las élites actuales se vean obligadas a realizar algún tipo de cambio.

Lamentablemente no se ven luces ni de lo uno ni de lo otro. Como bien le dijo a su ciudad el poeta cartagenero Luis Carlos “el Tuerto” López en su clásico poema Los zapatos viejos:

“Fuiste heroica en los años coloniales, cuando tus hijos, águilas caudales, no eran una caterva de vencejos”.

Por desgracia, todavía nos gobierna –y seguimos eligiendo– una caterva de vencejos.

 

* Director del Programa de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB) e investigador del Grupo Regional de Memoria Histórica de la UTB.

 

Artículos Relacionados

Dejar un comentario

*Al usar este formulario de comentarios, usted acepta el almacenamiento y manejo de sus datos por este sitio web, según nuestro Aviso de privacidad